Mes: julio 2013

DANIEL LERGON (1978) / ME VOY CON ÉL

OLYMPUS DIGITAL CAMERA Es cierto que, como escribe Azara, el ciclo de producción artística contemporáneo es cada vez más veloz. Se produce mucho en poco tiempo y eso hace que tenga una existencia meteórica.
dan
Lo cual nos obliga como espectadores a estar atentos a cada reciente innovación que se vaya produciendo y sacando a la luz pública, como es el caso del alemán LERGON.
dan1
Esos cometas que surcan la negrura, esas estelas que van dejando con su elocuente y persuasivo efecto visual y resabio cromático, configuran una obra en que lo importante es la sensibilidad óptica, la cual nos impulsa a imaginarnos como un elemento de lo celeste con nuestra propia órbita.
Daniel-Lergon_Albedo-1
Confluir en esas dimensiones y campos cósmicos es el propósito del artista, que sabiamente conduce su labor desde una significación y sintaxis muy posicionadas en un prontuario plástico inconfundible.

No achaques a la vida
este desinterés, la indiferencia
-casi desdén-
con que hoy la miras.

La vida es inocente e incansable.

La fatiga
con que ahora la contemplas,
está
no en lo que los ojos ven,
sino en lo que los ojos miran.
(Ángel González)

Anuncios

RAFAEL MUNDI (1948) / ME DEJAN SIN PODER AVISAR A NADIE

mu Esos colores envuelven en la neblina a unos personajes que son un reverso que nunca cita para salvarse del olvido. El español MUNDI por fin se la ha dado. Con ello, la disección de ellos mismos pasan a utilizar el espacio como un santuario al que acogerse, ocultar su deformación, ridiculizarse y odiarse o amarse llegado el caso.
mun
Que el artista tenga ese sentido íntimo de la historia pequeña no nos desconcierta, nos asombra sus propuestas desequilibrantes y al mismo tiempo tan bien estructuradas, a las que como espectadores nos quedamos enganchados imaginándonos, o más que imaginándonos.
mund
Tienen estas pinturas algo de lo que está ocurriendo ahora a media luz, en un amanecer que nunca despierta, con una sensación que nos ahoga por no saber de donde viene y desde donde volverá para atraparnos.
mundi
No achaques a tu edad
este desinterés, la indiferencia
-casi desdén-
con que miras la vida.
No culpes a tus ojos fatigados.

La fatiga
no está en los ojos que miran,
está en todo lo que ven.
(Ángel González).