Mes: noviembre 2019

FRANÇOIS STHLY (1911-2006) / SON LOS NUEVOS ÍDOLOS

  • El siglo XX dejó muy claro que el patrón absoluto, al que todos los artistas debían conformarse, se había perdido o simplemente se había sacrificado.
  • En esos términos, la obra del alemán STAHLY, como la de otros muchos, se agarra a un sentido visual de libertad que no tiene otro límite que el biomórfico, pues es esa la dimensión icónica e idolátrica que da fuerza a su imaginación.
  • Son criaturas que absorben la energía del espacio en que se encuentran, que catalizan, en su metamorfosis, el amplio espectro de un culto casi sagrado a la capacidad creativa del hombre desde su origen.
  • En la ceniza hay viento y no se oye.
  • Y una paloma vuela bajo el sol.

(Carlos Bousoño)

ARNO RINK (1940-2017) / ELLOS SIGUEN VIVOS, YO MUERTO

  • A la hora de emprender una obra, seguro que el alemán RINK ha pulsado su voluntad consciente, racional y autónoma, pero en ese proceso también se ha dejado llevar por una inconsciente, irracional y automática.
  • Su pintura es muy meditada y reflexiva en la superficie, sin embargo desborda tanto de una energía vital como de impulso e instinto. La fuerza de su expresión reside en el destino existencial de sus personajes.
  • Utilizando una gama cromática fría o más caliente, sus escenas proceden de su entorno íntimo, de las sensaciones y emociones entre cuerpos desnudos, carnes vencidas y reacciones impremeditadas.
  • En la ceniza hay un milagro.
  • Allí respira el mundo.

(Carlos Bousoño)

LEONARDO DREW (1961) / ¿DE DÓNDE SALE?

  • Es constatable que el mundo de las formas en sí ya no es suficiente en sí mismo para los creadores, es por eso que la experimentación recurra a elementos ajenos a los que definía al propio arte.
  • El americano DREW, en su síntesis de realidad, concepto y estilo, aprovecha materiales depositados para someterlos a todo tipo de tratamiento hasta lograr la forma y pátina que necesita.
  • Después los reajusta en el espacio, ya sea sea de un modo u otro, en la búsqueda de una estructuración y visibilidad que determine su entidad real, su condición de icono dentro de una sociedad que todavía desconoce el significado de lo que puebla materialmente su territorio.
  • Ayúdame a subir, puesto que no es posible la llegada,
  • el arribo, el encuentro.

(Carlos Bousoño)

JOACHIM VAN DER VLUGT (1970) / VÉRTIGO OSCURO

  • Ya Renato Poggioli nos había advertido que los problemas genéricos y específicos, continuamente ofrecidos por el arte contemporáneo, no pueden ser resueltos más que mediante una construcción mental, fundada en la conciencia intuitiva de la historicidad de la experiencia artística de nuestro tiempo.
  • Así es como el holandés VAN DER VLUGT se ha enfrentado a su singular concepción pictórica, en la que su hacer se ve iluminado y configurado por el paso de un umbral que como espectadores estamos invitados a traspasar.
  • Su virtuosismo no empequeñece su obra, al contrario hace que ella adquiera una dimensión insospechada mediante un juego de color añejo, un realismo introspectivo y una abstracción que se mece en el silencio de su horizonte abierto.
  • Esa costumbre mía
  • de hablar con la noche
  • es síntoma de viejas reencarnaciones

(Odalys Hernández)

JOSEPH CSAKY (1888-1971) / GUARDAMOS OTRA DIMENSIÓN

  • Se dice que la vanguardia debe conducir al artista hasta el umbral de esa puerta que da acceso al paraíso del arte. El húngaro CSAKY, una vez que se alimentó en el cubismo, dio ese paso.
  • Hizo como Aragon, tiró sus ojos para ponerse otros nuevos que le permitiesen ir más allá del rostro, inculcarle otra morfología a través de una forma hallada para revestirlo.
  • Finalmente, casi todos esos rasgos entraron en comunicación él y le orientaron en la definición de una realidad visual que les hiciese justicia como entes vivos y propagandistas del futuro.
  • y abarcan el perfil de la osadía
  • para quemar las pestañas del tiempo.

(Odalys Hernández)

MAC ZIMMERMANN (1912-1995) / ME FUI CON ELLOS

  • La obra del alemán ZIMMERMANN parece fácil de encasillar, ya sea en su estilística propia, ya sea en sus referencias predecesoras o en su vena poética, pero lo cierto y verdad es que su concepción es el símbolo de una época y de un mundo.
  • Su definición evoca lo que decía Juan Gris respecto a que la única técnica pictórica posible es una especie de arquitectura plana y coloreada.
  • Por consiguiente, estamos frente a la consecución de un universo plástico y fantástico en el que los seres se agarran a otra dimensión posible, aquella en la que el creador quiere permanecer como un sueño eterno.
  • La vida desordena los anhelos
  • la intuición serena
  • y esa claridad que cubre mi cuerpo
  • cuando navega por el borde de mis senos.

(Odalys Hernández)