Mes: febrero 2020

SIMONE LEIGH (1967) / ESTAMOS AQUÍ

  • Raíces étnicas que conforman un imaginario artístico que recupera unas esencias que siempre fueron apasionantes y fantásticas.
  • La afroestadounidense LEIGH, en sus esculturas e instalaciones, nos hace visible una cosmovisión que a través del arte nos acerca a otros signos culturales.
  • Pero sin renunciar a los presupuestos estéticos que informan toda su obra y expresan su significado como una manifestación estatuaria de referencias clásicas.
  • Me iré sin equipaje en un camión de la basura,
  • quedaos con la mierda, la movida y la cultura.
  • Me rindo,
  • me rajo,
  • idos al carajo.

(Pancho Varona)

ISAAC WITKIN (1936-2006) / MI HISTORIA SÓLO TIENDE PUENTES ENTRE LAS FORMAS

  • La construcción de estas esculturas del sudafricano Witkin son de ciencia ficción por un lado o de esbozar una forma en sus distintas variantes, que es lo mismo que decir en sus propios pensamientos hilvanados.
  • Dentro de la modernidad la expresión se va depurando en otra dimensión abstracta merced a la idoneidad de los materiales, se les dota por el artista de una consistencia visual y una proyección espacial.
  • Por consiguiente, en estas obras no cabe más ontología que la que ellas se imprimen al final, las cuales se van de unas a otras, se continúan, y se aferran a la tierra o despuntan en convergencias aéreas.
  • Escenas repetidas cada día y cada hora,
  • la muerte me cocina y la vida me devora.
  • Me rindo,
  • me rajo,
  • idos al carajo.
  • (Pancho Varona)

STASYS EIDRIGEVICIUS (1949) / LLAMADA AL ORDEN

  • Michel Tapié argumentaba que la única manera de expresar la inevitabilidad de su mensaje por los verdaderos creadores es gracias a lo extraordinario: el paroxismo, lo mágico, el éxtasis total.
  • Seguro que el lituano EIDRIGEVICIUS -famoso por sus pósteres- lo ha oído o ya lo sabía, porque sus obras rebosan acritud, soledad, melancolía, sorpresa y mala leche. Y sin olvidar el paroxismo y lo mágico.
  • Y al mismo tiempo la singularidad de sus retratados, inverosímil incluso para ellos, los hace más cercanos y afectuosos, más entrañables y simpáticos, hasta constituir un cosmos bien nutrido.
  • Ojos que besan la cicatriz
  • del alma en pena de la ciudad.

(J.Sabina/P.Varona)

JOSE RIGOBERTO RODRIGUEZ (RIGO) (1969) / ¡AL RETABLO!

  • Hay que emprender una recuperación y una rematerialización del trabajo pictórico, devolverle su dimensión corporal, sensible, psicológica, táctil, intuitiva, gestual, óptica.
  • Ante estas obras del cubano RIGO, todo soltura, vigor, fuerza, energía, ademán, se demuestra que la pintura está más viva que nunca y, por lo tanto, tiene el derecho a intentarlo todo incluso dando cabida a los materiales más heterogéneos.
  • El rostro de la condición humana es un vasto mundo inolvidable, máxime si, como en este caso, tiene la confabulación de un estilo que encaja con un nuevo resorte vital gestado en la frontera de lo casi imposible.
  • Y lo más parecido a estar en carnavales
  • son pinturas de guerra en los chavales
  • planeando la invasión de la ciudad.

(Pancho Varona)