SHOZO SHIMAMOTO (1928-2013) / QUE NOS LLEVEN A DONDE QUIERAN

  • El movimiento GUTAI en Japón fue el principal exponente de la modernidad artística en ese país, y es cierto que habrá que convenir con Michel Fried en que era un expresionismo que destacaba por su elocuencia.
  • Pero era una elocuencia que conjugaba matices, señas, signos, formas y antiformas, estallidos, zonas, valores cromáticos insólitos, flujos, vertidos y hasta ruegos y preguntas.
  • El japonés SHIMAMOTO tenía la enorme intuición de de un antes y un después, de establecer un diálogo con la sangre del color, de saber encomendarle el que fuese él mismo, merced a su propia diversidad, el que construyese esa revelación que hay al final de cada obra. Y así lo ha conseguido.
  • La montaña está loca, no conoce cordura:
  • unas veces nos mata, otras veces nos cura.
  • (Pancho Varona)

ART MADRID 2020 / NADIE VUELVE DE ALLÍ SIN ALGO NUEVO

  • Esta nueva edición de Art Madrid va consiguiendo, gracias a nivel de crecimiento, dejar de ser la hermana menor. Aunque se repitan nombres, bienvenidos sean, pues de gran hondura y calidad está hechas sus obras, excepto la de los pasteles que es un remedio y un engaño, pues ni siquiera se pueden comer.
  • Esta vez voy a decantarme por el conjunto de una trayectoria inusual en estos lares, dado que la sociedad es tan raquítica que solamente se inclina por acomodos florestales.
  • Pero en el trabajo del artista andaluz, presa de una suma creatividad largamente explorada, asoma un territorio que pone una vela al cielo y otra al infierno, aunque esta última, como aseguran, algunos de sus clientes, es la vencedora, y no es clemente, sus espacios parecen fríos y están abrasados. En mi caso tendría calefacción para todo el año.
  • Que es apocalíptico y nos retrata como seres ínfimos y nauseabundos en perpetuo movimiento y huida, queda claro, lo cual no obsta para que plásticamente encienda una luz en cada espacio y a cada instante. Ofrece un espejo al que seríamos unos cobardes si le damos la vuelta. Ah, y su autor vive con nosotros y no nos apartamos de él como lo hacíamos con Dante por haber estado en el infierno; él también ha ido y vuelto pero se lo calla.
  • Escenas repetidas cada día y cada hora,
  • la muerte me cocina y la vida me devora.
  • Me rindo,
  • me rajo,
  • idos al carajo.

(Pancho Varona)

SIMONE LEIGH (1967) / ESTAMOS AQUÍ

  • Raíces étnicas que conforman un imaginario artístico que recupera unas esencias que siempre fueron apasionantes y fantásticas.
  • La afroestadounidense LEIGH, en sus esculturas e instalaciones, nos hace visible una cosmovisión que a través del arte nos acerca a otros signos culturales.
  • Pero sin renunciar a los presupuestos estéticos que informan toda su obra y expresan su significado como una manifestación estatuaria de referencias clásicas.
  • Me iré sin equipaje en un camión de la basura,
  • quedaos con la mierda, la movida y la cultura.
  • Me rindo,
  • me rajo,
  • idos al carajo.

(Pancho Varona)

ISAAC WITKIN (1936-2006) / MI HISTORIA SÓLO TIENDE PUENTES ENTRE LAS FORMAS

  • La construcción de estas esculturas del sudafricano Witkin son de ciencia ficción por un lado o de esbozar una forma en sus distintas variantes, que es lo mismo que decir en sus propios pensamientos hilvanados.
  • Dentro de la modernidad la expresión se va depurando en otra dimensión abstracta merced a la idoneidad de los materiales, se les dota por el artista de una consistencia visual y una proyección espacial.
  • Por consiguiente, en estas obras no cabe más ontología que la que ellas se imprimen al final, las cuales se van de unas a otras, se continúan, y se aferran a la tierra o despuntan en convergencias aéreas.
  • Escenas repetidas cada día y cada hora,
  • la muerte me cocina y la vida me devora.
  • Me rindo,
  • me rajo,
  • idos al carajo.
  • (Pancho Varona)

STASYS EIDRIGEVICIUS (1949) / LLAMADA AL ORDEN

  • Michel Tapié argumentaba que la única manera de expresar la inevitabilidad de su mensaje por los verdaderos creadores es gracias a lo extraordinario: el paroxismo, lo mágico, el éxtasis total.
  • Seguro que el lituano EIDRIGEVICIUS -famoso por sus pósteres- lo ha oído o ya lo sabía, porque sus obras rebosan acritud, soledad, melancolía, sorpresa y mala leche. Y sin olvidar el paroxismo y lo mágico.
  • Y al mismo tiempo la singularidad de sus retratados, inverosímil incluso para ellos, los hace más cercanos y afectuosos, más entrañables y simpáticos, hasta constituir un cosmos bien nutrido.
  • Ojos que besan la cicatriz
  • del alma en pena de la ciudad.

(J.Sabina/P.Varona)

JOSE RIGOBERTO RODRIGUEZ (RIGO) (1969) / ¡AL RETABLO!

  • Hay que emprender una recuperación y una rematerialización del trabajo pictórico, devolverle su dimensión corporal, sensible, psicológica, táctil, intuitiva, gestual, óptica.
  • Ante estas obras del cubano RIGO, todo soltura, vigor, fuerza, energía, ademán, se demuestra que la pintura está más viva que nunca y, por lo tanto, tiene el derecho a intentarlo todo incluso dando cabida a los materiales más heterogéneos.
  • El rostro de la condición humana es un vasto mundo inolvidable, máxime si, como en este caso, tiene la confabulación de un estilo que encaja con un nuevo resorte vital gestado en la frontera de lo casi imposible.
  • Y lo más parecido a estar en carnavales
  • son pinturas de guerra en los chavales
  • planeando la invasión de la ciudad.

(Pancho Varona)

GREG BROTHERTON (1968) / YA ESTÁN AQUÍ

  • Aunque sea el estadounidense BROTHERTON quien los haya traído, todavía no sabemos quienes son, sólo somos conscientes de su presencia y de que una realidad ha sido sustituida por otra.
  • Sean robots, androides o biomecánicos, no se han materializados para ser definidos, sino para amedrentarnos dentro del espacio y manipularnos con el tiempo.
  • Parece evidente que ellos, a través del autor, nos señalan el fin de algo, quizás de nuestros sueños, del mundo conocido o de la carne, a reemplazar por una naturaleza mecánica perfectamente estructurada y ubicada.
  • Hoy beberé por si acaso,
  • por si acaso no vuelvo a brindar,
  • por si acaso la tierra se para
  • o el cielo se pone a temblar.

(Pancho Varona)